Rutas Senderistas

RUTA DEL ARROYO DE LA PIZARRA

En dirección suroeste partimos hacia la Colada de Puertocaho. enclavada entre el cerro que la da nombre y el cerro Bermejo, separados, así mismo, por el arroyo de Minillas. Este paisaje se compone funcionalmente  de dehesas con matorral de escaso porte.

Después del arroyo de Minillas, abandonaremos la Colada por el Camino de Hornachuelos que nos llevará a la altura del arroyo de la Pizarra. Hasta llegar a este punto, veremos que las dehesas son habilitados por ganado vacuno. El Cerro Bermejo, a nuestra izquierda, nos ofrece la posibilidad de observar, en pareja, águilas perdiceras que, en época de cría, no cesan de buscar pequeños vertebrados.

A medida que nos acercamos a nuestro destino, la Loma del Paredón, aparecen en las laderas cultivos de olivos y de almendros acompañados por distintas especies de jaras.

A unos 7 Km. del punto de partida, nos desviamos a la izquierda por el camino que llega al borde del arroyo La Pizarra, cuyo caudal de agua especialmente abundante, ofrece un terreno propicio para la vegetación de ribera: álamos blancos, zarzas, majuelos, tarajes, adelfas,... La superficie del agua se encuentra salpicada de ranúnculos que emergen con flores blancas dando cobijo a innumerables insectos acuáticos. Recomendaremos realizar un breve descanso a la orilla de este arroyo, y  a continuación, iniciaremos el ascenso a la Loma del Paredón.

Al cruzar el arroyo, tomando una senda que discurre entre olivos llegamos a la cima. Allí nos llama la atención la abundancia de las flores blancas y aromáticas del durillo, arbusto que prefiere estos barrancos frescos y umbríos. En la cima encontramos distintas especies de cistáceas como la jara pringosa, el jaguarzo, la estepa blanca, la jara rizada y la estepa negra. Todas ellas acompañadas por esparragueras silvestres, torviscos, madroños, labiérnagos y brezos rosas. Desde la cima divisaremos, al norte, los peñascos de Peñaladrones, Peña Crispina y Pelayo, al noroeste, el punto más alto de este lugar, Puertocacho, y al oeste, el embalse de Sierra Boyera rodeado por los municipios de Belmez y Peñarroya Pueblonuevo. Desde esta cima se podrá disfrutar, una vez más, de las hermosas vistas que los puntos más altos de nuestra comarca nos ofrecen.

Es un lugar propicio para disfrutar de la tranquilidad y belleza de su entorno natural, en el trayecto podrá encontrar tanto flora y fauna muy variada como el ‘rabilargo’, un ave esbelta de alas anchas y de color azul, también apreciará cantidad de arbustos muy ramosos denominados ‘Durillos’ que suelen alcanzar los 3 o 4 metros de altura.

Rabilargo
Rabilargo
Flor de Durillo
Flor de Durillo

RUTA POR LA SIERRA DE LA MARIANTA

Con este itinerario atravesamos cerros de pendientes considerables. La dificultad es mínima ya que la mayor parte es descenso continuado que se alterna con llanos. Se inicia la ruta en la finca de las Erillas, a la cual se accede, desde la localidad por una antigua pista forestal, hoy asfaltada. Es imprescindible solicitar previamente autorización a la Delegación Provincial de medio Ambiente, pues se trata de terrenos públicos que están bajo su tutela.

Partimos, por tanto, desde el cortijo con el mismo nombre, situado en una dehesa en la que abundan los ciervos. A su espalda se dejan ver los primero pinares. Al poco de iniciar el recorrido llegamos a un mirador natural, parada obligatoria, desde el que podemos divisar gran parte de la Sierra Morena Cordobesa. Nos hallamos ahora ante una pronunciada bajada que, a su izquierda ofrece una repoblación de pinos en terrazas, mientras que al derecha, aparecen mezclados con matorrales propios de nuestras sierras: encinas, coscojas, torviscos y jaguarzos. Se llega así a la zona más llana, por donde atravesamos algún cortijo y casa forestales. Pero, sin duda, lo que más llamará la atención serán los dos capturaderos de ciervos, que servían para la repoblación de la finca de otras fincas, y las torres de vigilancia, construcciones perfectamente integradas en el paisaje.

Villanueva del Rey
Villanueva del rey

Aquí, las repoblaciones han dado paso a encinares aehesados en los que podemos ver grupos de ciervos. Hemos llegado al pie de la Sierra de La Marianta; allí podremos repostar agua de la Fuente de los Perros o en la Serrenzuela, junto al camino. Muy cerca de allí queda el arroyo de Enredaderas y su desembocadura con el río Benejarafe, que será el fin del itinerario habiendo recorrido así unos 10 km.